sábado, julio 29, 2006
Sueños que se hacen realidad

Soñar con un mundo mejor. Soñar con ser los mejores. Soñar con ganar más que tu peor enemigo. Soñar con tener el mejor puesto de trabajo, con un sueldo de escándalo, un coche potente y caro, con un chalet enfrente de la playa. Soñar con un/a esposo/a espectacular…

Estos sueños son los que tienen mucha gente, mas mi sueño no es ese. Mis sueños van más bien en otra dirección, tal vez no tan materialista. Mi sueño… poder estar a diario con mi niño en nuestra humilde casa, con nuestros respectivos empleos, con nuestros humildes sueldos, pero…con nuestros grandes sueños.

No quiero un coche lujoso, ni tampoco un chalet en la playa. Yo solamente quiero poder estar a diario con mi pareja, sentir el placer en la mañana de despertar junto a la persona amada. El sentir sus labios como buscan los míos, mientras sus brazos rodean mi cuerpo. El escuchar su voz susurrarme a cada instante un “TE AMO”. O estar en la cocina haciendole una buena cena y que llega por detrás, para darme una sorpresa mayor, como sería un pequeño detalle, como pudiera ser un beso, un piropo o un abrazo.

¿No es mejor tener eso que tener grandes riquezas? Mi mayor riqueza eres TÚ, porque tú eres mi mayor tesoro. Muchas veces te he repetido que prefiero tener una vida humilde a tu lado, que tener las mayores fortunas sin tenerte a mi lado. ¿Es posible cumplir ese sueño? Yo creo que si.

Cuando soñamos, nos introducimos en un mundo de hadas, donde no hay problemas, donde no hay preocupaciones. Un mundo donde eres libre de hacer lo que te plazca, sin temer las posibles consecuencias, sin tener desasosiegos por lo que pueda suceder después. Mas, cuando despertamos, podemos seguir soñando. Podemos hacer que en nuestra mente esos sueños se conviertan en realidad.

Soñar es fácil y está al alcance de todos. Tiene un gran valor, mas no hace falta pagar para poder tener nuestros sueños. Los mejores sueños son aquellos que no tienen nada que ver con las cosas materiales, como el poder ver con tu pareja una buena película juntos en el sofá en una tarde de invierno, o el poder contemplar con tu familia como dos gotas de agua caen por detrás del frío cristal, en un día gris y lluvioso.

Cuando un sueño se muere
es porque se ha hecho real.

[Mägo de Oz]

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

PD: Para aquellos que, como yo, sueñan con cosas hermosas. Para aquellas personas que no temen soñar despiertos, y que encuentran que el soñar, es el mayor placer que existe en esta vida. Para todas las personas que tienen a sus parejas lejos y no pueden tenerlas cerca a diario, como es mi caso. Para todos aquellos que tienen sueños y que luchan por cumplirlos. Y, por supuesto, para mi niño, que como yo, también tiene sueños. Algunos en los que coincidimos. Otros, que cada uno tenemos a nuestro antojo. Te amo cariño mío. Por y para siempre juntos mi amor. Te amo peke. P&J [2/6/05].
jueves, julio 27, 2006
Una noche mágica e inolvidable

11 de la noche, paseo de la Playa de San José. La noche está agradable y la luna nueva ilumina el agua y la arena de la playa. Los turistas caminan a lo largo de la costa, mientras se detienen a ver los puestecitos que hay puestos en el paseo, donde se venden pendientes, colgantes, pulseras, etc. todo ello hecho con conchas marinas.

Javi y yo, como el resto de la gente, vagamos por la playa, caminando por la arena, donde es la luna quien nos ilumina a los dos. A lo lejos, en la orilla del mar, se ve a algunos pescadores dejando sus cañas en la ribera del mar. Ambos nos quedamos mirando el reflejo de la luna que deja en el agua, como embelesados por su magia.

Decidimos dar un pequeño paseo por la orilla del mar, hasta el final de la playa, donde nos volvimos a tierra firme y llegamos a la pequeña placita del pueblo, donde los niños corren, juegan, gritan…..y la gente está sentada en las terrazas de los bares. Nosotros nos decantamos por una heladería italiana que solíamos frecuentar por las noches después de la cena.

Volvemos a coger la misma mesa de siempre, porque la consideramos “nuestra”. Nos viene a atender el chico de gafitas tan simpático, y con el que hemos hecho una pequeña amistad, por decirlo de alguna manera. Nos pedimos dos helados de tres bolitas cada uno, y para beber, coca-cola para mí y una gran jarra de cerveza de medio litro para Javi.

Mientras tomamos algo, hablamos de nuestras cosas, de lo que nos ha sucedido anteriormente, mientras a la terraza va llegando más gente, y ves salir a las personas con sus helados de cucurucho. Después de un tiempo sentados, pedimos la cuenta y nos levantamos. Nos vamos directos a un puesto de libros que hay puesto. Lo encuentro muy interesante, ya que veo libros con un precio asequible y que realmente me gustan al leer sus argumentos. Me decido por comprar “Drácula” la novela de Bram Stocker. A Javi le gusta otro “El anticristo” pero no se atreve a comprárselo. Después de un largo rato mirándolo, soy yo quien tomo la iniciativa y los compro.

Volvemos al paseo de la playa, ya camino del camping. Los dos estamos cansados, puesto que no hemos parado en todo el día de movernos.

Otra vez las mismas calles, y otra vez están desiertas. Lo único que cambia es la hora, o ese gato que está en la terraza, o ese perro que deambula solo por las calles, buscando un poquito de calor humano, rebuscando algo de comida entre los contenedores.

Ya estamos llegando al camping. Pasamos por delante del coche y….le damos las buenas noches. Nos metemos en la tienda de campaña y hablamos durante un ratito. Mi niñito me abraza fuerte y ambos nos quedamos dormidos, juntos para siempre. Buenas noches.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

PD: Para mi niñito, porque estoy completaente segura que aún recuerda esas maravillosas vacaciones que pasamos juntos en San José [Almería]. Porque quiero, necesito, volver a pasar tanto tiempo solamente contigo mi amor, puesto que me lo he pasado realmente bien y porque he podido disfrutar de ti muchísimo. Por y pasa siempre juntos mi amor. Te amo muchisimo papi. P&J [2/6/05]. Te amo peke.

Hemos vuelto a nacer
Sé que la historia de a continuación [es un hecho real como la vida misma], es más bien una historia triste, pero que, debido a mi estado de salud anímico [tengo mis bajones momentáneos] necesito compartir con todos vosotros lo que sucedió el martes 18 de julio de 2006 [Espero que a mi novio no le importe que cuente la historia, pero no podía dejarla dentro de mi]. Lo he intentado contado con el mayor detalle que he podido. Todo sucedió así:
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

"8 de la mañana del 18 de julio de 2006 en el Camping Tau de San José [Almería]. Mi novio y yo comenzamos a recoger nuestras cosas del interior del iglú y, mientras Javi va llevando las mochilas, yo voy recogiendo la tienda, limpiándola un poquito, para quitarle algo de la tierra que se había acumulado. Recuerdo que se nos atragantó recoger la tienda, ya que no sabíamos muy bien como teníamos que doblarla. Una chica vino amablemente a ayudarnos, ya que su tienda era de la misma marca que la nuestra. Después de esto, nos despedimos de nuestros “vecinos” durante aquella semana.

10 de la mañana. Cogemos el coche y nos ponemos en marcha. A los dos minutos, Javi recuerda que debe llamar a su madre para decirle que vamos para allá. Detiene el coche delante del camping y lo hace. Al colgar, continuamos nuestro camino. Yo voy con el mapa de carreteras abierto para saber por donde debemos ir para coger la A-92. Lo conseguimos y en poco tiempo, llegamos a la A-4.

A las dos horas de haber salido, decidimos parar en una gasolinera un poco apartada de la autopista, ya que mi novio necesitaba descansar y a mi me tocaba tomarme la pastilla para el esguince de mi tobillo. Nos paramos alrededor de veinte minutos, donde el calor y el sol hacen que bebamos agua por un tubo. A las 12:20 volvemos a estar en la A-4 dirección Madrid. Estamos cerca de Jaén y yo miro el mapa de carreteras para confirmar que vamos bien. Mi novio vuelve a poner música y por momentos, le da por cantar. Vuelve a poner los 5 sentidos en la carretera. A mi me da por mirar el reloj, por mirar la Radio CD, para saber que canción está sonando en ese momento.

Vuelvo a mirar el reloj. Son las 2 menos veinte. Ya solamente nos quedan 40 minutos para poder parar y comer algo. Los dos ya tenemos hambre y queremos parar. Estamos cerca de Valdepeñas [Ciudad Real]. Vamos adelantando camiones por el carril del medio, ya que dejamos el carril de la izquierda para aquellos que tienen más prisa que nosotros. Miro el reloj otra vez. Ha pasado 5 minutos desde que lo miré por última vez. También me da por mirar la Radio, para ver el título de la canción.


Lo siguiente que hice fue mirar a mi lado derecho, donde veía que el camión, al que intentábamos adelantar, se está acercando demasiado a nosotros. Es una curva a la derecha y la carga del camión se abre tanto hacia nosotros, que llega a tocarnos con la rueda. Salimos rebotados como una peonza. Oigo que Javi dice: “Dios”, pero no le veo. Derrapamos en la carretera [según nos han contado] y mi siguiente recuerdo es el de irnos directos a la cuneta. Empiezo a gritar, aterrada. Subimos la cuesta de la cuneta, ya que arriba está otra carretera. Al llegar arriba, oigo un golpe fuerte y comenzamos a dar vueltas de campana.

Dos, tres, cuatro…….parece que eso no termina nunca, hasta que el coche se para. Todo es polvo y confusión. Mi novio se vuelve hacia mí y me pregunta varias veces si estoy bien. En un principio me duele mucho entre los pechos, ya que el cinturón me ha sujetado bien. La luna delantera está estallada por mi lado, y desencajado por la parte de Javi. El cristal de la puerta del conductor también está reventado.

Llegan a socorrernos los pasajeros de dos camiones. Nos dicen que el coche pierde gasolina y nos ponemos nerviosos. Nuestras puertas no abren y no nos quedan otro remedio que salir por las ventanillas. De repente, se me ocurre probar la puerta de atrás de mi lado. Tenemos suerte, parece que abre y que podemos salir por ahí. Sigo nerviosa y aún no puedo creerme lo que acaba de suceder. Me ayudan a salir y a apoyarme contra el camión que se ha detenido a socorrernos. Empiezo a llorar y Javi se acerca a mí, con lágrimas en los ojos, para que me tranquilice. Ya han llamado a la Guardia Civil, a la Ambulancia, y a Asistencia en Carretera.

El camión que se había detenido se tiene que ir. Como llegue la Guardia Civil y lo vea aparcado en cuesta y curva, les pueden poner una multa. En la cuneta nos quedamos los conductores de camión que nos ha dado y nosotros. El que conducía insiste en que no nos ha visto y que la culpa ha sido nuestra. El otro conductor saca unas mantas para que yo me acueste, ya que me quejo de que me duele mucho la parte superior de la espalda. Siento que por momentos se me va la cabeza.

Llega la ambulancia y asistencia en carretera. Enseguida me sacan la camilla y me ayudan a llegar a ella. Me acuesto y el de la ambulancia me lleva a la parte trasera, donde me deja acostada y con el aire acondicionado puesto.

El conductor del camión no deja que Javi suba a la ambulancia. Alega que tiene que quedarse a dar parte a la Guardia Civil y no puede moverse de allí [recuerdo que mi novio estaba sangrando muchísimo por el brazo]. A mi se me va de nuevo la cabeza y tengo mucho dolor en la espalda. El conductor de la ambulancia hace que mi pareja se suba a la misma, porque debemos irnos de inmediato al hospital más cercano, donde nos esperan con impaciencia.

El trayecto se me hace eterno, ya que veo a mi novio llorar desconsolado. Solamente hay una manera para que esté más tranquilo: llorar más que él. Él se da cuenta y me dice que no llore, mientras que con sus dedos me seca las lágrimas. Me susurra que me tranquilice, que todo ha pasado ya y que estamos los dos vivos para contarlo.

Llegamos al hospital, en Valdepeñas, y hay muchos enfermeros esperándonos, ya que les han avisado de que se había producido un accidente terrible y temían que viniéramos en muy malas condiciones. Ven que de lo malo, podía haber sido peor. A mi me llevan a tomar la tensión, mientras que a Javi se lo llevan a otra parte del hospital para que le curen el corte del brazo.


Por un par de veces me llevan a rayos, me meten en el mismo box, donde me abren una vía en el brazo, me ponen medicamentos y me dan un calmante, ya que observan que estoy muy nerviosa. Me vuelven a llevar a rayos, ya que una de las primeras radiografías no se ve muy bien. Me vuelven a hacer más placas y comprueban que tengo contusiones a lo largo de toda la espalda.

En el momento que me vuelvo a encontrar con Javi, me dice que ha llamado a sus padres y que su madre llamará a la mía para informarle de lo que ha sucedido. Nos ponen un biombo y llega la pareja de la Guardia Civil, a tomarnos declaración de lo ocurrido. Después a mi me cambian de la camilla a una silla de ruedas y nos llevan a ambos a la sala de espera, donde estamos un rato esperando por sus padres.

Cuando llegan sus padres, nos miran con cara de desesperación, porque tenían miedo de que nos hubiera pasado algo más grave. Comienzan a llamar a la aseguradora, y a la Guardia Civil, para saber donde está el coche, ya que teníamos nuestras cosas dentro del maletero aún.

Conseguimos averiguar donde está y nos dijimos hacia allí. Volvemos a ver el estado del coche. A mi entran muchos nervios y unas ganas de llorar tremendas. Me contengo y al final, no lloro. Cogemos nuestras cosas, las metemos en el coche de mi suegro y nos vamos a tomar algo.

Más tarde nos dirigimos hacia Fuenlabrada, el mismo camino que deberíamos a ver hecho muchas horas antes. Yo me pongo nerviosa, y a llorar un poco de nervios. Necesito vomitar. Javi me alcanza una bolsa y consigo devolver todo lo que había comido durante el día [tampoco era mucho, la verdad].

Llegamos a casa de Javi, y yo vuelvo a hablar con mis padres. Ceno allí con ellos y después, mi novio y yo nos vamos dando una vuelta hasta el hotel donde me hospedaba aquella noche y la siguiente. Me entra ansiedad. Quiero estar con él y no quiero recordar más lo sucedido. Mi niño me tranquiliza con abrazos, y susurrándome que estaremos siempre juntos, y que nada ni nadie nos va a separar. Quedamos para la mañana siguiente y yo me subo a la habitación, no sin antes contarle lo sucedido a la recepcionista, ya que nos ve a los dos con collarín y se queda muy conmocionada con lo que le contamos.


Ya en la habitación, le envío un sms a Javi de buenas noches, y me quedo más tranquila al saber que ya está en casa y que me dice que me duerma, que necesitamos descansar. El sueño me vence antes de lo que yo esperaba. Buenas noches."

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
viernes, julio 21, 2006
Cerrado por descanso
Cerrado por accidente.
Algún día contaré lo que sucedió el 18 de julio de 2006 por la A-4 dirección Madrid, cuando el recuerdo de la pesadilla no le haga daño a mi corazón...
Cuidaros y disculpad las molestias que puedo causar.
viernes, julio 07, 2006
A quien el alma me roba, a quien yo más quiero
Mieres, 7 de julio de 2006
A quien el alma me roba, a quien yo más quiero :
Ser de mi pensamiento, sueño de mis sueños. Mi espíritu robas con tus ojos, tú que ocupas mi pensamiento, tú eres al que yo esto le quiero decir : te quiero, con mi alma, con mi corazón, a ti más que a la vida y a ti más que a nada. Te quiero.
Cuando te veo, dentro de mí, en los sueños en que tú apareces, regresan a mi mente cual olas que retornan de nuevo a besar las arenas de las playas.
Más de una vez he deseado tus labios besar y en mi corazón ardía un fuego por tal cosa hacer, que ningún agua podría apagar tal llama de amor.
Tu presencia evita que la tristeza del otoño y los rigores del invierno hagan mella en mi corazón, pues tú eres como la primavera y el verano, ya que me das la energía para vivir feliz.
Si he deseado tus labios con ardor, no han sido menos tus abrazos. Los deseo con igual pasión.
He suspirado por ti y por tu ser, más que nadie. Ningún chico se te puede igualar.
Para mí, tú eres el mayor amor que he tenido. Ya quisiera tenerte yo cerca de mí.
Ya me despido, amor mío. Espero que entiendas que esta carta está escrita por quien te quiere de verdad y por quien verdad te ama.
Adiós, mi amor. Tuya es mi vida y tuyo es mi corazón.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
PD: Para mi niño, que fijo que está tan nervioso como yo por estar mañana juntos de nuevo. Para todas aquellas personas que ven poquito a sus parejas, o que, por circunstancias de la vida, profieren un amor oculto, que no se atreven a desvelar. Por y para siempre juntos mi amor. Te amo peke. P&J [2/6/05].

martes, julio 04, 2006
Nuestros sueños hechos realidad


Domingo 29 de mayo de 2005. Ocho de la tarde. Me encontraba, como todos los días en mi ordenador,
viendo un rato la televisión y hablando con mis amigos por el MSN cuando, de repente, veo que una dirección nueva me ha agregado a su lista de contactos. Se trataba de un chico, a juzgar por la dirección de correo electrónico. Acepté y a los dos segundos, el chico me abrió conversación con un: “Hola guapa”. Después de estar hablando un ratito, me comentó que era de una ciudad madrileña, concretamente de Fuenlabrada.

Dos horas más tarde de estar hablando, me preguntó si me gustaría verle por cam y lo le dije que si, que estaba intrigada de saber cómo era físicamente. Al conectarse la cam, me vi como en el cielo, viendo un auténtico ángel. Era el chico más guapo que había conocido jamás y enseguida me empezó a gustar, aunque no quería precipitarme, porque había tenido una mala experiencia con un chico solamente hace unas semanas y todavía estaba algo tocada.

Con el paso de los días, fuimos hablando, contándonos nuestras cosas, diciendo cómo nos iba el día a día, las cosas que nos gustaban, las que no…. y
poco a poco me fui olvidando del chico que me gustaba hasta el momento. Él me hacía (y actualmente me hace) sentir especial, sentirme como si estuviera en una nube esponjosa, de la que me prometió no dejarme caer nunca (y lo ha cumplido).

Justo una semana después, el Jueves 1 de Junio del mismo año, sobre las 8 y media de la noche, me proclamó la pregunta que nunca nadie me había hecho y que tantísimo tiempo había quería escuchar de alguno de los chicos que me habían gustado (ahora me alegro de que hubiera sido él y no otro). A lo que iba…..no me hizo la pregunta directamente, pero sí que me dijo una frase que dejó caer y que nunca olvidaré “me gustaría ser algo más que tu amigo”, a lo que yo me quedé boquiabierta, porque no me lo esperaba. Le dije que me lo tendría que pensar, ya que los chicos me habían hecho mucho daño y que no quería volver sufrir una vez más. Él me dijo que a su lado estaría en el mismísimo cielo (y tenía razón).

Al día siguiente y a la misma hora, estuve hablando con un amigo mío sobre el tema y el me animó a que le dijera que si. Recuerdo que le dije “¿Recuerdas lo que me dijiste ayer? Pues….que te digo que sí”. Él se puso muy contento, y yo también me puse muy contenta, porque era la primera vez que a un chico le gustaba tal y como soy.

Empezamos a hablar a diario, a tener ganas de estar el uno con el otro con más fuerza, a tener que reprimirnos las ganas de estar juntos, ya que él hasta final del verano no disponía de sus vacaciones.

El 17 de octubre por fin llegó su esperada visita, pero hubo un problema: mis padres. Ellos no sabían nada de que vendría y alguien “anónimo” llamó a casa para comunicárselo a mis padres. Me fueron a buscar a donde estudio, y me regañaron por no decir nada.

Esa misma tarde nos encontramos por primera vez, pero no sería como tantas veces nos lo habíamos imaginado. Mi padre estaba delante, ya que no se fiaba de él y había demasiada tensión. El resto de los días fueron un poco tensos, pero por lo menos podíamos disfrutar de los días completamente para nosotros dos. La cuestión es que llegó el domingo, día que tenía que volverse a casa, ya que al día siguiente comenzaba de nuevo a trabajar. Recuerdo que el 21 de octubre de 2005 fue cuando me regaló un anillo, y que también me había comprado un osito de peluche pequeñito.

Yo estaba mal porque se iba, estaba demasiado enamorada para dejarle que se fuera, así que la noche anterior no dormí casi nada. El día en cuestión llegó, y la hora que irse se acercaba demasiado deprisa. Subió al autocar y pronunció un “Te quiero”, tocándose el pecho con la mano hacia la altura del corazón. Esa misma noche recordé que el fin de semana siguiente era fiesta, puesto que el 1 de noviembre caía de martes y el lunes hacía puente. Le dije a mi madre que él me había dicho que le gustaría pasar ese fin de semana conmigo, y se cogió el lunes como día libre.

El viernes 28 de octubre me dirigí a Madrid en Alsa, para pasar esos días junto a él. Cuando me bajé del autocar, allí estaba esperándome el, con los brazos abiertos. Me abrazó, me besó y después me ayudó con la maleta, que pesaba lo suyo. Bueno, la verdad que ese fin de semana “largo”, por decirlo de alguna manera, se pasó volando, y volvió el terrible momento de la despedida, la cual me volvió a costar mucho.

Al mes siguiente le tocó volver a él, y se estuvo unos 4 días aquí. La pena es que no he podido estar en su cumpleaños ese año, pero le prometo que el año que viene estaré celebrándolo con él.

En enero de 2006, estuve desde Año Nuevo, hasta el domingo siguiente allí, porque quería pasar el día de Reyes junto a él. Recuerdo que la Noche de Reyes, estuvimos donde el parque de su urbanización tirando todos los fuegos artificiales que se había comprado, nos lo pasamos muy bien, la verdad. Fue un momento que yo nunca había vivido junto a una pareja y que por fin podía hacer un sueño realidad, aunque mi mayor sueño era el estar con él chico más maravilloso del mundo, mi novio.

En cuanto a San Valentín, lo celebramos de una manera sencillita en la habitación del hotel, donde yo había colocado muchas rosas por encima de la cama y velas por las mesitas (típica escena romántica de las películas, pero soy demasiado romántica). Él se quedó sorprendido cuando vio todo lo que yo le había preparado y era algo que no se esperaba. Reitero que fue algo sencillo, ya que los dos somos sencillos y que cualquier detalle nos hace ilusión.

En marzo, tuvimos la suerte de vernos dos veces, una vez se vino el durante el fin de semana de mi cumpleaños, y el segundo fin de semana que nos vimos, fue el último fin de semana de marzo, aprovechando un viaje que hacían mis padres.

Las vacaciones de semana santa las pasé allí. Fueron 4 días increíbles donde conocí varios sitios de la Comunidad de Madrid, los cuales me gustaron mucho. Además recuerdo que en pleno abril en Madrid hacía un calor asfixiante, puesto que yo me encontraba con camisetas de manga corta o sin tirantes.

En mayo y junio, fue mi novio quien se acercó hasta Asturias a verme, y estar los dos juntos una vez más, ya que nos echábamos muchísimo de menos (como nos extrañamos tanto a diario, cualquiera que le pregunte a uno de nosotros dos, puede confirmarlo). El día que cumplimos nuestro primer aniversario también fue algo sencillito, y me hizo dos regalos, aunque no materiales, era muchísimo mejor que cualquiera que así: el primero, que estaba conmigo el día de nuestro aniversario y la segunda, que al final no se iba a currar a Castilla León (cosa que al final sucedió dos semanas más tarde, en las cuales lo pasamos mal, aunque esperaba siempre ansiosa a la noche para hablar con él).

Ahora estoy bien, porque estaré dentro de unos días a su lado y me encuentro muy feliz. Bueno, he de decir que a su lado es estar en felicidad continua, porque siempre hace que me sienta bien, siempre me apoya cuando más le necesito y siempre tengo su opinión cuando se la pido….y cuando no, también.

En definitiva, así seguimos viéndonos cada mes, esperando a que llegue el momento de estar juntos, esperando el momento en que podamos vivir juntos de una vez por todas, aprovechando todas las oportunidades que tenemos para vernos, aunque sean de mes en mes, eso es mejor que nada, o que verse una vez y estar medio año sin volverse a ver.

He de decir que hay que tener mucha fuerza y estar muy enamorado para poder aguantar, aunque a veces te den pequeños bajones que te impiden ver la proximidad de la fecha indicada para vernos de nuevo, pero que, es muy bonito cuando te vuelves a ver con la persona amada, y ya es más “fácil” que se pase el tiempo más rápido, aunque tengo mis días bajos, en serio.

La verdad que llevamos juntos un año y un mes, cada uno tan bonito y maravilloso como el anterior. Es un chico perfecto, le amo muchísimo y me moriría si algún día no lo tuviera.

En 4 días estaré de nuevo con él, y el lunes próximo, después de nuestro primer aniversario ya cumplido el mes pasado, nos vamos juntos de vacaciones. Nos pasaremos 11 días juntos, que a mi me suena a muchísimo, porque tantos días no hemos estado juntos.

Lo dicho, he contado más o menos mi historia, ya que algunos detalles no los he comentado, sencillamente por miedo a parecer repetitiva, aunque se que me he extendido más de la cuenta.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
PD: Para mi amor, que estoy segurísima que esta historia le recordará maravillosos momentos que hemos vivido juntos, y los muchísimos que nos quedan por vivir. En unos pocos días estaremos juntos cariño mío. Te amo peke. Por y para siempre juntos mi vida. Te amo. P&J [2/6/05]


domingo, julio 02, 2006
Amores lejanos, amores posibles

Era una tarde de verano, donde el sol se ocultaba detrás de un horizonte rojizo y el mar calmado, hacían que la playa fuera el lugar indicado para su primera cita.
Atenea y Alex acordaron que quedarían en ese lugar el domingo por la tarde, ya que ella debía desplazarse desde su pueblecito hasta la ciudad costera donde Alex residía. Era una cita inusual, ya que ellos aún no se conocían personalmente.

Todo comenzó hace tres meses. Era una tarde de lluvia intensa, a pesar de ser primavera. Atenea se encontraba aburrida en su casa, ya que ninguna de sus amigas estaba en el pueblo, y no se le apetecía salir a la calle con aquel día tan horrendo. Fue cuando decidió encender su ordenador y meterse en Internet, a mirar su correo, por si su amiga Luisa le había contestado. Mientras lo hacía, se fijó en la palabra “Chat”, en cual enlace nunca había clickado. Pensó que no perdía nada por probar, por conocer nueva gente con la que poder hacer nuevas amistades. Entró y se colocó de nick su nombre. Enseguida se fijó en un nick, el cual le impactó: “Satanía”. Este nick no impidió a Atenea clickar y saludar a la persona que se escondía detrás de aquel misterioso sobrenombre. Al rato obtuvo respuesta. Se preguntaron sus nombres y Alex le pidió disculpas, ya tenía que marcharse. Preguntó a la chica que si estaría conectada a la misma hora al día siguiente. Ella contestó que si, aunque no tenía pensando volver a conectarse.

Al día siguiente, Atenea no podía dejar de pensar en el nuevo amigo que se había hecho mediante el Chat. Se repetía mentalmente una y otra vez, que no se conectaría, porque sería una pérdida de tiempo. Pero, llegó la hora y Atenea estaba conectada, porque no resistía la tentación de volver a hablar con aquel chico del norte que había conocido hacía unas horas.

Empezaron a hablar durante sucesivos días, que pasaron a ser semanas, y más tarde, se convirtieron en meses. Atenea y Alex estaban encantados el uno con el otro, y decidieron quedar. Pero, había un problema, Atenea no les había dicho nada a sus padres y sabía perfectamente que ellos no la dejarían ir. Pensó y pensó durante horas cuál sería la mejor de las maneras de decírselo, aunque sabía que su madre no lo entendería.

A la mañana siguiente, Atenea se dirigió a sus padres y le contó lo que sucedía. Sus padres no lo entendieron al principio,ya que la verdad, no entendian que su hija pudiera "enamorarse" de un chico a través de una pantalla, pero, después de recapacitarlo, no podían negarle algo tan importante para su hija. Ese mismo día se sacó el billete hacia Cudillero, En pocas horas saldría su autobús hacía el paraíso.

Cuando ya estaba sentada cómodamente en su asiento, Atenea empezó a sentir hormiguitas en el estómago, ya que empezaba a sentirse nerviosa por el momento del encuentro con Alex. Kilómetro a kilómetro, Atenea se sentía cada vez más nerviosa. En la misma situación se encontraba Alex, que sabía que la chica con la que había estado hablando durante estos tres últimos meses. El momento del encuentro cada vez estaba más y más cercano.

A las 8 de la tarde, Atenea descendió del autobús y se dirigía hacia la playa, ya que en media hora había quedado con Alex. La playa se encontraba a escasos cien metros de la parada del autobús. Se sentó en la arena y se quedó fascinada con la maravillosa puesta de sol, y el mar en calma, que hacía tantos años que no veía, desde que había ido de vacaciones hace cuatro años en Almería.
A la hora pactada, Alex se acercaba lentamente a Atenea, tan sigiloso, que cuando tocó el hombro de Atenea, ella se asustó, ya que no esperaba verle tan pronto allí. Esta se giró y le saludo con un cálido beso en la mejilla, lo que dejó tocado a Alex, junto con la gran belleza que tenía delante suya.

Las primeras impresiones fueron buenas, muy buenas. Alex enseguida se quedó prendado de los ojos de Atenea, azul verdosos como las playas más paradisiacas del Caribe. En cambio, a Atenea le dejó fascinada la tez morena de Alex y la sonrisa tan bonita y maravillosa que tenía. Estuvieron paseando durante toda la tarde a lo largo de la playa, mientras hablaban de sus cosas. Alex se sentía extraño, ya que su corazón palpitaba con más fuerza cada vez que dirigía su mirada hacia Atenea. Ella se sentía de la misma manera, pero era incapaz de decirle nada, ya que su timidez se lo impedía.

Alex, al final del paseo, se armó de valor y le confesó todos los sentimientos que habían nacido en su corazón, y le hizo la pregunta que había deseado formularle tantas y tantas veces mediante el teclado. En ese momento, Alex sabía que ese era el minuto indicado para hacerle la pregunta, a lo que Atenea respondió de forma afirmativa, ya que no se detuvo ni un solo segundo a pensar lo que le había dicho y lo que le había preguntado. Ella estaba completamente segura de lo que sentía hacia él.

Los días pasaron y llegó el día en que Atenea debía volver a su pueblo madrileño. Los dos temían la hora en que ella se subiera al autobús, pero Alex no dejó ni una sola vez que Atenea se pusiera triste, aunque no podía evitar que ella pensara en el momento de irse.

La hora llegó y las lágrimas comenzaron a brotar de los ojos de Atenea, para resbalar por sus mejillas y terminar en sus labios, los cuales Alex no dejó de besar ni un solo instante, dándole a Atenea el calor que necesitaba en esos momentos.

Ella subió al autocar con lágrimas en los ojos y expresó un “Te amo”, para después decir “Siempre estaremos juntos”, a lo que Alex asintió varias veces, mientras con el puño cerrado se golpeaba el pecho a la altura del corazón en señal de su infinito amor por Atenea.

En un mes, Atenea y Alex tendrán que ser fuertes hasta que se vieran la próxima vez, para lo cual tendrán que esperar unos días, que se pasarán volando, ya que en sus corazones latirá para siempre por la persona amada.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
PD: Para todas aquellas parejas que están lejos y no pueden disfrutarse el uno del otro a diario, como es mi caso. Para mi peke, que seguro que algún día de estos se pasa por aquí y me deja las impresiones que le han causado mi historia. Te amo mi amor. Por y para siempre juntos peke. Te amo. P&J [2/6/05]